Alopecia femenina

No es muy frecuente, pero también las mujeres pierden pelo. Porque la alopecia femenina existe, aunque no es tan grave como la masculina, y tiene mejor solución.
En estos casos, la caída temporal suele ser la más frecuente y se debe, por lo general, a causas puntuales que no tardan en desaparecer.

El ciclo capilar
Lo normal es perder entre 50 y 80 cabellos diarios, que se van cayendo a la vez que aparecen otros nuevos. En total, en nuestra cabeza tenemos entre 150.000 y 180.000 cabellos que nacen, crecen y mueren en el plazo de tres años. Esto sucede en tres fases diferenciadas:
Anagenética. En ella el cabello se forma y crece cerca de un centímetro por mes.
Catagenética. De reposo.
Telogenética. En ella el cabello muere y se desprende, naciendo uno nuevo en su lugar.

Tenemos pues simultáneamente unos cabellos que se están formando, otros que crecen y otros que se caen, manteniéndose de esta forma el número casi invariable.

Cuando se pierde el pelo
Los periodos de especial tensión, las dietas relámpago o los estados nerviosos pueden provocar la caída del cabello.

La pérdida más sorprendente suele producirse después del parto. El empobrecimiento de sales minerales, de vitaminas A y del grupo B, unido a una bajada del nivel de hierro y de azufre, influyen de forma decisiva en el lento crecimiento del pelo, que se sincroniza en la fase de reposo, y pasa luego a la de caída de forma alarmante en muchos casos.
Pero se trata de un fenómeno transitorio, y una vez terminado el periodo de lactancia, los cabellos se recuperan de una forma progresiva y vuelven a crecer.

Factores determinantes

  • Hereditarios: la influencia de la genética es indiscutible.
  • Hormonales: cualquier desequilibrio hormonal afecta al proceso de crecimiento y renovación del cabello.
  • Externos: además de los factores ambientales, los cepillados bruscos, los tintes, los secadores y las permanentes, perjudican la salud capilar.
  • Otros factores: el estrés, la mala alimentación, ciertos medicamentos o tratamientos, como la quimioterapia, pueden producir caída del pelo.

Qué hacer para evitar la caída

  • Cuidar la alimentación. Es importante seguir una dieta equilibrada, rica en proteínas (carnes, huevos, pescado), sales minerales, vitaminas y aminoácidos esenciales (frutas, verduras, derivados lácteos, frutos secos, etc.). También es útil recurrir a la levadura de cerveza, que por su alto contenido en vitaminas A y B, juega un papel esencial en la belleza de la piel y del cabello. Existen complejos vitamínicos formulados especialmente para revitalizar el cabello.
  • Utilizar cosméticos adecuados. Los champús especiales y los tratamientos anticaída resultan muy eficaces porque poseen principios activos nutritivos y vitalizantes del cabello, así como estimulantes de la actividad de las células del bulbo piloso.
  • Visitar los institutos capilares: cuentan con tratamientos a base de mesoterapia, para introducir por vía subcutánea sustancias que activan el crecimiento capilar, láser para oxigenar y nutrir el cuero cabelludo, y también implantes, que incluyen microinjertos pelo a pelo de la zona de la nuca a otras más despejadas.